Anam Cara Historia

Hace ya mucho tiempo, quizás cientos de años, en una dimensión paralela a ésta desde la que lees, en una  zona llamada Fatara, existía un bosque habitado, llamado Anam Cara, una manada de zorros que daban un paseo por la zona que custodiaban, hallaron semienterradas cuatro cajitas de madera que estaban cerradas con llave. Las portaron con ellos y se las llevaron a las Damas del bosque, quienes se encargaban de cuidar la naturaleza del lugar.

Al llegar a la casa de las Damas, les recibió  Melior, la dama más antigua, que estaba acompañada de las otras señoras del bosque, Gea, Aglae, Eufrosine y Talia.

La familia de zorros mostraron a las mujeres lo que habían encontrado en el bosque. Les enseñaron las cajitas y las damas ven que están cerradas. Gea recuerda que en la casa tenían una llave desde hace mucho tiempo, una llave la cual no pertenecía a ninguna cerradura de la casa. La buscaron, y cuando la encontraron probaron con gran sorpresa que esa llave abría las cajitas.
Al abrirlas, vieron en su interior unos colgantes con una especie de péndulo de cristal muy antiguos.

Ninguno de estos personajes conocían nada de éstos colgantes, pero cuando Melior, coge uno de ellos y siente un escalofrío y tiene una visión en la que se le aparece Cornelio, uno de los magos de Anam Cara. Esa visión, les hace pensar que quizás los magos tuvieran algo que ver con esos colgantes o que estuvieran esperándolos. Por ello, Melior sugiere ir a visitarlos y llevarles los cofres.

Emprendieron el camino hacia la morada de los magos y ya cuando estaban llegando, antes de poder llegar a llamar a la puerta, Cornelio, abrió la puerta con una pilla sonrisa en su rostro. El grupo pasó adentro y allí les recibieron  Sotis y Vernes. Melior contó a los sabios el motivo de la visita y tras escuchar la historia, la maga, Sotis, recordó a sus compañeros que existía un hechizo que servía para obtener información de algo en  concreto.

Buscaron en sus libros de sortilegios el hechizo. Al cabo de un rato, lo hallaron y tras leerlo, empiezan a preparar todo lo necesario para poder realizarlo: varios tipos de resinas, inciensos y plantas…

Guiados por Cornelio, comenzaron el sortilegio, y al acabar de recitarlo, empezó a hacerse visible la “magia”.

Y comenzaron a dibujarse imágenes en el aire, que  contaron la historia de los cristales.

Estos talismanes tenían una misión, una función, eran unos reactivadores-potenciadores de otros colgantes, unos colgantes hechos con unos cristales mágicos que pertenecían a cuatro seres elementales de Anam Cara. Cada uno de esos seres, son representantes de los elementos de la Madre Naturaleza: el fuego, el aire, el agua y la tierra. En las imágenes que se dibujan, aparece también el lugar exacto donde se encontraban los elementales.

Cornelio entonces, contactó de forma telepática con Ciara, una peculiar lechuza que tenía la capacidad de volar traspasando a otras dimensiones paralelas y conectar con este tipo de seres.

Al poco tiempo llegó Ciara a casa de los magos y Cornelio le explica y muestra dónde debía dirigirse y dar a los elementales los péndulos de cristal.

Cornelio preparó un paquete para que la lechuza llevase las     cajitas. Ciara emprende el vuelo  con el paquete para ir al encuentro de los seres elementales. Cuando llega al punto  en el que pasa a la dimensión donde habitan los elementales, cual fue su sorpresa que ya estaban los cuatro seres esperándola. Allí, la lechuza les entrega los cofres.

Estas criaturas, portaban en sus cuellos unos colgantes en forma de óvalo de un tipo de cristal muy hermoso, y cuando abrieron las cajas y sacaron los péndulos de cristal, tanto éstos como los que ellos llevaban, empezaron a iluminarse.

Cada uno cogió un cristal y lo colocó en contacto con su colgante y con este gesto se produjo un inmenso destello que iluminó toda la zona, de manera intensa,  deslumbrante.

Fue en ese momento que se reactivaron los talismanes de los espíritus  provocando una elevación de vibración que se extendió por todos los elementos de la naturaleza, consiguiendo así que esa energía se sintiera hasta en otras dimensiones de Anam Cara.

Entonces es cuando Ciara empieza su vuelo de vuelta a casa…