Este es un post largo donde te voy a contar un poquito de mí, y así te puedes acercar o entender mejor lo que hago. Hoy quiero compartir. Compartir un poco de mi visión para que te llegue mejor mi trabajo. 

Este post, tiene dos temas principales, que al final te cuento porque para mi, van unidas en mi visión de vida. Espiritualidad y folclore.
Empezamos con la primera parte. Sobre lo espiritual.

Muchas veces escuchamos o leemos la palabra espiritualidad y chirria, ¿te echa para atrás? 
Yo he escuchado decir, en tono despectivo, bah eso es muy espiritual. A mí, me pasaba. Yo lo hacía.
¿Qué es espiritualidad? 

Vamos a ir con unas definiciones:
Espiritualidad. 
1.- Naturaleza o condición de espiritual . 2.-  Obra o cosa espiritual. 
Espiritual
1.- Perteneciente o relativo al espíritu. 2.- Muy sensible y poco interesada en lo material. 
Espíritu.1.- Ser inmaterial y dotado de razón. 
2.- Alma racional. 3.- Principio generador, carácter íntimo, esencia o sustancia de algo. 
Con eso creo que basta en cuanto a definiciones. 

Vamos a la parte de etimología. 
La palabra espiritual, viene de “espíritu” y el sufijo “al”, relativo al espíritu. 
Y la palabra espíritu,  viene a su vez, del latín “spiritus“, y este del verbo spirare (respirar)… Aquí te dejo un link donde tienes un artículo que me parece interesante. 

Tras esta parte didáctica, vamos a la parte profunda. 
Te diré que creo en los duendes y las hadas, y soy muy de cuentos, así que lo voy a empezar a escribir, como si de un cuento se tratara.

Érase una vez, cuando era más jovencita y veía según que temas, en cuanto a temas espirituales,  me echaba “pa´atrás” muchas cosas. Incluso emitía juicio (Menudos flipados, esos son flipaderas, etc.). Lo asociaba a “bragas de esparto” y “cosas de hippies”. JUICIOS y más juicios.

Es verdad, que desde pequeña he tenido “sensaciones” y experiencias, que normalmente te dicen que son cosas tuyas o que no son verdad.
Me recuerdo muy pequeña y decir cosas o tener informaciones que luego se confirmaban. O experiencias que si quieres una explicación, “lógica” o con una fórmula matemática, yo no te la puedo dar.
Tengo el recuerdo de  una cueva, un agujero que había frente a la casa de mi abuela paterna, (una zona rodeada de árboles y cañas, en alto). Siempre y más al ser de noche, pensaba y sentía que ahí habían duendes y una bruja. La casa de los duendes le decía yo. Y es que en Canarias, somos muy de los duendes jejejeje. Es parte de nuestro folclore. 

Seguí el camino  y gracias al universo empecé a conocer personas, simbologías, herramientas que empezaron a nutrir mi alma.  Y ahí empezó la alquimia. Y comienza el proceso de ir  integrando la información. Hasta que te das cuenta, que ser espiritual, no necesariamente tiene que significar ponerte a tocar un tambor, con unas faldas de algodón orgánico certificado. NO. 
No tienes que ir de blanco y con los pies descalzos. No. 
No va de dejarte las canas (aunque yo me las haya dejado) y despreocuparte de tu cuerpo. Al revés. Es tomar más consciencia de él. De verlo como el vehículo que es. El vehículo de tu alma. 

Un punto de inflexión en mi vida, fue mi iniciación en Reiki.
Y fíjate que yo me inicié para aprender a manejar el péndulo jajaja, inocente…
Varias collejas cósmicas, lecciones de humildad, constelaciones de por medio, encuentros con personas que me dejaban con las patas colgando, entendí que todo es más fácil de lo que lo queremos hacer.
Que nos hacemos unas pajas mentales tan grandes, que es para flipar.  Y que juzgamos sin parar. A los demás y a nosotros mismos.
Que nos queremos entrometer en asuntos que ni nos incumben, que hay mucha opinología. Que queremos ser los salvadores sin tener la capa del señor Superman, y chica, permíteme decirte: ¡qué pereza!. 

Bueno que me desvío. Pues eso, que a menudo se tiene la idea de la espiritualidad es algo solamente de gente que medita en la cima de un monte o come sólo lechuga.
Y espiritualidad también es para mí es ponerte esa canción que tanto te gusta, comerte tu plato favorito, bailar un tango o ver una puesta de sol. Alimentar  tu espíritu. Y puede ser incluso con los labios pintados y con taconcitos. Es poner consciencia y presente.
Tomar raíces. Regar una planta. Participar en una vendimia.
Y aquí voy enlazando el tema del folclore

El folclore por definición es: ” Conjunto de tradiciones, leyendas, cantos, creencias, costumbres, proverbios, etc., populares y mantenidos por la tradición. ” .
Etimológicamente, el término,  también escrito con k, folklore, es creado por el arqueólogo, William John Thoms a mediados de 1846. Es una composición entre las palabras anglosajonas –folk-, en relación a pueblo, gente, raza, y –lore-, entendido como  saber, conocimiento, y/o ciencia. Se establece así un nuevo término que se interpreta como el saber popular o saber tradicional del pueblo.

Para mí es la unión de lo terrenal con lo espiritual.

Cuando escuchaba leyendas, o costumbres, o maneras de hacer, pensaba así. Que era cosas de viejas. 
Y benditas viejas. Porque con el transcurso, he ido hilando, y entiendo. 
Por cierto, aquí en Canarias, usamos el término viejos y viejas para llamar a las personas mas mayores, SIN tener la connotación despectiva, es decir, con cariño.

En casi todas las culturas, hay creencias en lo que no se ve.
En la parte no material. La parte del alma.
Desde pequeña, siempre siempre preguntaba el “por qué”. ¿Por qué es esto? ¿Por qué ?  Porque lo necesitaba. Y pienso que por mucho que siga creciendo, esa forma de ser sigue ahí.  Me gusta.
Y creo que por eso me atrae tanto, el conocer el folclore de los pueblos.

El folclore es lo que viene de atrás, lo que se mantiene vivo, lo que nos hace estar en el presente. Tiene un origen. Es lo que nos mantiene.
Y lo que nos lleva a un futuro. 
La humanidad, el conjunto de los pueblos, es y son, al ser vívido su folclore. 
Lo que permanece vivo si se comparte.  Lo que te hace parte del pueblo. Y es que TU también eres parte de él.
Porque el folclore es la espiritualidad bajada a la tierra. En la tierra.

Y es que todo tiene un porqué y un para qué, aunque tu no te lo creas. Aunque tú no lo sepas. 
Por ello, es que yo relaciono el folclore con lo espiritual. 
Lo cantado y lo contado.  Lo que contarás.

No son cosas de viejas. Las llamamos así, por la ignorancia o el no conocimiento. Es lo fácil. Enjuiciar lo que no se conoce.
Esto es mi  opinión personal (y me la permito decir ya que esta es mi casa). 

¿Y qué tiene que ver tooodo esto con la orfebrería y el hacer joyas o talismanes?
Para mí todo.
Porque mi visión acerca de la belleza o el adorno, no es la de colgarnos cosas porque sí, ni por las modas.
Mi trabajo tiene simbolismo, sentido e intención.
Todas mis creaciones, tienen un porqué y un para qué.
Incluso una manera de hacerse.
Y todo eso es lo que quiero compartir y hacer que llegue a ti.

¡UN ABRAZO!