¡Hola! 
Este es uno de esos posts escritos desde las entrañas.
Desde mi visión y mi experiencia y sentir de vida. De mi vida.
No es para querer convencer a nadie, ni pretender que la tomes como la verdad universal. Te escribo desde mi verdad. Desde la necesidad de compartir, a modo de liberación.

Llevo un tiempo dándole vueltas a varios conceptos. Reflexionando.
Sobre la comunidad y el ser humano. Sobre la liberación y la colaboración.  De lo humano y lo divino jejeje.

Sin lugar a dudas, estamos en un momento para nosotros como humanidad, es trascendental.
Digo en especifico para nosotros, porque la vida sigue, no se para. Todo lo demás fluye.
Somos los humanos los que nos paramos, nos cuestionamos millones de historias, nos llenamos de pajas mentales, y teorizamos hasta lo mínimo y nos dejamos de sentir. Nos alejamos de nuestro ser. 

Hace años me preguntaron , ¿Quién eres tú? Y yo respondí por mi nombre. Hasta que me di cuenta, hasta que tome consciencia, de que yo no era mi nombre. Yo soy más que eso. Acoger e integrar eso no te creas, pero me ha llevado su proceso.
Un proceso de liberación, de soltar creencias, educación, dogmas… Quitar capas de cebolla.

El nombre y la vida que vivimos es parte del avatar que estamos encarnando.
Es el personaje que experimentamos en este lugar y moment

¿Qué es un ser humano?
En esta experiencia, aunque somos biológicamente hablando, animales, si, eso somos. Aunque seamos eso, a nivel de biología, casi monos, somos mucho más.
Somos más. ¿Cómo definirías tú esa palabra, ese concepto sin usar el diccionario? Si te pregunto… ¿Tú qué eres? ¿Qué me responderías?
Cuéntame…. Me encantaría leerte.

Mi visión de vida, el entendimiento desde el que vivo, es que somos almas hechas carne. Espíritu en materia, almas experimentando el mundo material.
Entonces, mi visión de un ser humano, es ese cuerpo acompañado de esa alma, de esa parte inmaterial que le da vida.

Cuerpessssito más espíritu.
Es esa parte no material, la que habla. La que sientes y percibes.
La energía, el alma de ese ser.
La consciencia.

Apuesto, a qué has tenido la sensación de estar con alguien y que esa persona te dé mala espina, o sientas rechazo… O al contrario, que sientas una calidez, o te enamores en el acto. Incluso que sientas que conoces a esa persona de otro lado. ¿A qué sí?

A lo que voy, es a atrevernos a recordar quienes somos, qué somos.

Creo que todos nuestros antepasados, incluso en las cuevas, ya hacían ofrendas a sus seres amados cuando hacían el tránsito de la muerte. Hacían rituales. Ritos funerarios.
Ya ellos, con sus “cerebros primitivos” (desde nuestra visión ultramoderna) lo hacían. Ya ellos podían percibir esa parte que daba la vida.

Porque, ¿Qué es lo que hace que cuando ves a tu madre, a tu sobrino, a tu perro, o gato, a tus primos, a tu pareja, a tu hijo, a esa obra que has creado, sientas algo? ¿Qué es lo que hace que te emociones?
Qué es lo que hace que cuando ves a la persona con la que compartes un camino, una parte de tu ser interior, vibre, se llene de gozo…
Para mí no hay duda. Tu alma.

En el instituto tuve profesores, que nos afirmaban categóricamente, que simplemente  éramos únicamente animales, que cuando moríamos, c’est fini, se acabó, pa’l hoyo y listo, Se cerró el ciclo. Y se acabó. Punto. Y joder, yo lo sentí como un jarro de agua fría.

Ahora pienso que esas afirmaciones, esas sentencias, de algún modo te pueden llegar a condicionar. Condicionamientos, que más tarde, son los que si des-aprendes, aligeras, quitas capas y vuelves a construirte. 

Te recuerdo que todo esto que estás leyendo es parte de mi cosmogonía, de MI verdad, la mía. 

Cuando me preguntan , ¿tú crees en dios? Yo siempre digo que no.
Que no creo, no creo porque lo conozco, porque sé que existe, porque yo soy dios.
Porque he experienciado esa vivencia y la he integrado en mi ser.

Una mujer que me inspira mucho, es la Abuela Margarita (en youtube puedes encontrar muchos videos suyos hablando y cantando. Es AMOR). 

Y ella vino a eso, para ayudarnos a que recordáramos, que somos dios. 
Porque es que a veces se nos olvida, y vienen bien esas ayuditas…

Cuando yo hablo de dios, no hablo de ese dios, que nos han vendido, en la escuela, en las religiones. Nada de eso. No es dios que juzga o castiga. Es fuente creadora, y ahí no valen tampoco las etiquetas de bueno y malo…
Nada de eso. 

He conocido a mucha gente que dice que si existe dios, por qué permite que niños sufran, que personas enfermen… Incluso yo misma me llegué a hacer ese tipo de cuestiones.
Desde la tristeza.
Ponemos la responsabilidad fuera, excusamos esa tristeza.
Y es que no nos enseñan a hacernos responsables de nosotros mismos.
Es lo más cómodo.
Y nos quedamos en esa manera vaga, de que si pasan cosas malas es la vida, el dios que no existe, castigándonos. (Justo lo estoy escribiendo y siento que es tipo de dolor, como si fuera un resentimiento, un dolor). 

La vida no hace cosas malas, hace cosas que no nos gustan.
Abuela Margarita.

Cuando me refiero a dios, también lo llamo (según me de) energía, gran espíritu, consciencia, universo, fuente, el Tao…
Y en esas palabras para mí simbolizan, una consciencia, una unión del todo.
Y nosotros somos parte de eso.
SOMOS eso.
Aunque no lo veamos. Aunque ahora no lo sintamos.

Bueno después de esta apertura de alma, necesaria para seguir con lo que quiero compartir contigo, sigo.
En el camino de esta vida, he tenido una evolución que yo misma a veces miro hacia atrás y  me sorprende. Ya te digo que esto es un proceso de des-aprender, buscar y ver con qué resuenas y ahí, empezar a re-construirte. Y así en ciclo, jajajaja…

Vamos, me redirijo.
Llevo semanas reflexionando cómo estamos a veces desconectados de esa esencia propia.
Me hace pensar muy fuerte, en la soledad, en la tristeza y la pérdida de la fe que hemos tenido, para llegar a esto. Y no sólo soledad. Sino a veces es salirte de tu centro, del presente y perder el foco.
Y nos hacemos daño. A nosotros y al otro.

Humanos, humanidad y comunidad. 

Humanos en unidad, así lo veo yo.
La humanidad es el conjunto de los seres humanos.
Más concretamente por definición se dice de “todos” los seres humanos.
Eso me lleva a entender que la humanidad es el conjunto de todos. Que todos estamos unidos y conectados, que formamos parte de ese todo, que somos ese todo.

Y llevando el tema hacia la comunidad… Hay veces que con una ilustración, un cuadro, una figura, una canción, un colgante te llega cierto tipo de información . Resuena contigo, te vibra, te hace conectar. Resuena mucho contigo. E incluso llegar a sentir que sintonizas con la persona que lo ha hecho.
A mi me hace recordar que todos estamos conectados.
Que formamos una gran tribu. Y poco a poco vamos a ir encontrando la nuestra.

A mí me ha está pasando últimamente con la geometría sagrada y con los cristales. Es que parece que hasta me hablen. Incluso en meditación me acompañan.
Porque si, desarrollar tu parte espiritual, lo puedo hacer a través de la materia. Al fin y al cabo estamos en el plantea Tierra. A mí me gusta y me da centro, me sirven de herramientas para no irme demasiado a las estrellas jajajaja. Pero si, me sirven de ayuda para sentir esa gran conexión de la que te hablo.

Todo este momento de reflexiones y demás, de reajuste personal, también está cambiando y evolucionando la concepción que tenía de las joyas y el diseño… Y cómo hacerlo y dar mi regalo a la vida y a los demás.
Y es que, es un camino que no para… jajajaja.

El concepto del adorno para mí es algo que va más allá del adornar.
No colgarte chatarra porque sí. Porque… ¿para qué?
Las piezas son sagradas, tienen significado, simbolismo.
La belleza tiene un para qué.
He estado retomando el estudio de que ya en las cuevas, ya nos adornábamos, no sólo para estas más “monos”, sino que esas joyas tenían una simbología, significado. Y en teorías podían ser utilizadas a modo de protección, en rituales, o para representar pertenencia a la tribu.

Todo este proceso hace que mi cosmovisión es más profunda que antes. Sagrada.
Nos siento hermanos, hijos de la misma gran madre Tierra.
Y ahora lo que siento que quiero, es generar piezas para mi tribu. Honrando nuestro cuerpo como el templo que es. 

Joyas y talismanes para la tribu. Para eso que necesites.
Para lo que tú quieras y necesites trabajar o simbolizar.
Para estar a su servicio. Para entregar.
Siendo, estando y haciendo.

Ainssssssssssssss , lo necesitaba!
Gracias por leerme… muaaaacks!

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¡¡Un abrazo fuerte!!